miércoles, 24 de septiembre de 2008
Reorientar el curso
Estamos ya en el año 2008 de la humanidad civilizada y 65 millones años en los hombros biológicos del humano. Pero seguimos desorientados dentro de un sistema de acumulación.Vamos atrás de objetos que se obtienen con dinero (y lo que entregamos en el intercambio), cada vez más sofisticados, hasta jugando dentro del campo emocional, objetos que despiertan emociones injertadas en conceptos educativos anteriores.Conceptos creados por pensamientos basados en reflexiones abstractas y ficticias.La vida del humano se acotó a las reglas del camino hacía el consumo práctico y tentador, arrastrando la desigualdad social en ese sendero donde no todos pueden hacerlo.Entonces estaríamos habitando en sociedades donde sólo algunos pueden consumir y los otros miran de afuera mientras siguen manteniendo con su labor, un sistema que aún así, los mantiene fuera de sus bonanzas.Estamos inmersos en sistemas comunitarios con estructuras prácticas gigantescas y enmarañadas de tal forma que nos lleva nuestra vida y nuestro único tiempo existencial, en tan sólo mantenerlo funcionando, para que siga la humanidad, a costa de la exclavitud del individualismo temporario.Y en esa misma gestión instruida atravéz de la educación, para escondernos de la verdad reflexiva, creamos símbolos abstractos y paradigmas ficticios, como el estatus, las clases sociales, el honor, la responsabilidad y el valor desmesurado que le damos a la opinión del otro, o el prejuicio para decirlo sencillo.Nos etiquetamos la apariencia para masajear el ego de una imagen sublimada e irreal de nosotros mismos.Nos creemos que podemos ser distintos, pero es tan sólo una interpretación, solamente nos diferencian las circunstancias prácticas que nos rodean debido casualmente, al lugar comunitario que se habita.Podremos tener interferencias étnicas grabadas aún en nuestros genes, pero no raciales.Pero lamentablemente la trasmisión cultural informativa/ educativa, se sigue haciendo dentro de esos parámetros normativos, dejando de lado el verdadero sentido que podría tener nuestra existencia sin ese traspaso autoritario de dogmas con pautas y paradigmas cuyos target son seguir solventando un sistema para pocos, que necesita del mantenimiento de muchos.La ley, en su aplicación real, es tan relativa, como relativamente son ciertos los preceptos humanos creadores de dicha ley.La legalidad, es uno de los tantos engaños en el que vive sumergido el humano.
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